lunes, 16 de octubre de 2017

ABANDONADOS EN FLORENCIO SÁNCHEZ

UNA OBRA CON AUTOR VELADO




ESCRIBE:
FERNANDO GONZÁLEZ OUBIÑA

Comienzo con un poco de historia: Florencio Sánchez (1875-1910) es, entre otras cosas, un dramaturgo que integra junto con Roberto J. Payró y Gregorio de Laferrère, el trío que hizo evolucionar el teatro rioplatense a comienzos del siglo XX. Renovación temática ocasionada por llevar a escena por vez primera una sensación de cotidianeidad y la realidad social desde un lirismo e ironía muy particulares; también se incorporan a esos revolucionarios formas regionales de habla, modismos y clichés de moda, todo configura una valiosísima pintura de una época pasada y brillante para la teatralidad de esta parte del mundo.

Sánchez alternó su vida entre Montevideo, Buenos Aires, La Plata y Rosario, y en estas ciudades desarrolló, entre otras muchas cosas, una intensa labor periodística. Sirvió en la guerra civil en Uruguay en las Filas de Aparicio Saravia, mantuvo contacto con intelectuales, como el editor Orsini Bertani o Eduardo Acevedo Díaz, considerado el iniciador de la novela nacional uruguaya. Florencio Sánchez fue desertor debido a su desencanto hacia las posturas políticas tradicionales y se exilió en Brasil, todo esto está reflejado en Cartas de un flojo”; luego deviene en una activa militancia en el anarquismo. Fue impulsor del periódico La República” primer diario anarquista de Uruguay y fundador de “La Época”.

Crea un elenco “filodramático”, junto con Edmundo Bianchi y Eulogio Peyrot, encarando una temática política muy definida. Se desempeñó como bibliotecario en la Biblioteca Obrera. Multifacético y aún prófugo de la policía, dictó numerosas conferencias y protagonizó escándalos: uno curioso con el dueño deLa República” (Diario Uruguayo), quien logra hacer bajar de cartel su obra “La gente honesta” usando la fuerza policial. Florencio es perseguido y apaleado en plena calle, mientras los ejemplares de “La Época “, con el texto de la obra prohibida, se venden velozmente, tanto que se sancionó una ley de censura para hacerlos dejar de circular.



En Rosario fue secretario de redacción de “La República” (Publicación homónima Argentina), dirigida por Lisandro de la Torre. Al instalarse en La Plata trabajó en la Oficina de identificación antropométrica, fundada por Juan Vucetich. Prolífico creador, murió a los 35 años en Milán, Italia, un siete de noviembre y la fecha de su muerte es el día del Canillita, por su también célebre pieza teatral protagonizada por un vendedor de diarios con piernas (canillas) muy flacas. Repatriados sus restos mortales descansan en el Panteón Nacional de la República Oriental del Uruguay.

Ahora, luego de esta introducción que considero necesaria y apropiada, continuemos con la crítica teatral a la obra que nos convoca. Asistimos a la función de prensa de la obra: Abandonemos toda esperanza de Alfredo Martín, el programa aclara: “A partir de la obra En Familia de Florencio Sánchez…”. Ya estamos con esta mención, ante una de las obras más representativas del autor uruguayo, con una temática que Sánchez aborda en varias de sus textos desde distintos puntos de vista: la debacle económica y la ausencia de valores morales que estas pérdidas materiales conllevan. La obra, la original, la estrenada en 1905, continúa aún hoy teniendo vigencia acaso porque las crisis de familia no han perdido actualidad y porque, en esta parte del mundo, tampoco han dejado de estar de moda las cíclicas crisis económicas. El hecho que en el final la pieza pondere, de manera moralizante, un principio básico de la conducta humana: el de la justicia, aportaría un final feliz a este drama. Pero no hay felicidad posible.



El desarrollo, o llamémosle “enriquecimiento”, del texto original, copiando el estilo de Sánchez para incorporar a la dinámica de la obra al personaje de la sirvienta que el original enuncia, el imaginar un cafiolo que irrumpe en escena para prostituir a la hija mayor y rondar la idea que la menor es la que sigue, y dos o tres pequeños chispazos de imaginación, como que Emilia, la menor de las mujeres, aspira a estrella de la radiofonía, a mi modesto criterio no alcanzarían para agenciarse la autoría de la pieza y el re-titulado, algo a lo que parece guiarnos el director Alfredo Martín con su ambiguo texto del programa, ya citado. La figura correcta se llama, desde siempre: Adaptación, hasta incluso podría denominarse: versión libre.

Siendo todo esto un despropósito en sí mismo, agreguemos el hecho de perderse la oportunidad de transitar cabalmente un clásico rioplatense, la posibilidad de adicionar a cualquier currículum el célebre nombre de Florencio Sánchez y el título emblemático: “En Familia”. Realmente una desafortunada forma de encarar la aventura de recrear ese universo perteneciente a Sánchez, máxime cuando el noventa por ciento de las palabras del montevideano son pronunciadas en escena, cuando incluso se respeta la temporalidad de la pieza y se escogen formas y maneras que no producen ruptura alguna capaces de soportar la idea de renovación de un texto desde la estética o el contenido.

(Nota de Héctor Alvarez Castillo, Director del Arte en Baires: Durante más de una semana hemos consultado sin suerte a Argentores sobre este tema, sólo obteniendo respuestas faltas de seriedad que esquivaron la cuestión planteada de cómo está inscripta la obra que, bien lo explica Fernando González Oubiña, no es más que una versión o adaptación del clásico rioplatense En familia, de Florencio Sánchez. Ante esta negativa por parte de la Institución que, justamente, debe velar por los derechos autorales, no podemos pronunciarnos cabalmente sobre las intenciones de atribución o no de la autoría de la obra.)

Dicho esto, hay aspectos exclusivamente interpretativos valorables en la sensibilidad de Mariano Falcón, quien encarna al vago y neurasténico Eduardo, en la acertada composición de Lorena Szekely, que es la sirvienta Asunción, y sobre todo en María Fernanda Iglesias con su sensible y ajustadísima interpretación de Delfina, la esposa del hijo estafado por su padre, más un correcto vestuario que hacen disfrutar el evento teatral más allá de las otras cuestiones desafortunadas.



Comparto finalmente dos textos del original ignorados en esta propuesta:

MERCEDES (La madre): Lloro y lloraré toda mi vida. No tengo la menor esperanza. ¡Qué gran infamia!

DELFINA (Esposa del hijo mayor): ¿Yo?... ¿Qué puedo decirle? Necesito tanto como ella de consuelos. Y además, no podría hacer farsas. Creo, como ella, que no hay esperanzas de nada bueno.


Sinopsis de Prensa:

Una familia de clase media, cuyo padre es jugador, se desmorona. Los integrantes esperan la llegada del hijo, a quien hace tiempo que no ven. Todos tratan de disimular su degradación frente al recién llegado, pero no tienen que comer. El hijo, ya enterado, decide hacerse cargo de la administración del hogar, pero la impostura y los engaños se naturalizan, mientras la miseria realiza su trabajo sucio.
Una propuesta con un lenguaje audaz, donde el humor se entrelaza con la ironía, donde lo terrible nos produce gracia y convoca a su vez, al pensamiento crítico, sobre las consecuencias de nuestros actos. Una familia que es metáfora de nuestro tiempo, donde nada importa en pos de reproducir el mandato consumista y de la eterna apariencia. Emerge una nueva clase social, donde los estafadores y los estafados se reproducen al infinito. Así, la decadencia de este grupo familiar refleja la crisis de una sociedad, que se derrumba sin retorno posible.
"Florencio Sánchez instala una serie de núcleos dramáticos y una interrogación de alcance existencialista. Construye personajes y situaciones que hacen a nuestro ser nacional, y a la vez lo trascienden. A partir de su obra, aparecen preguntas que identifican y mueven a nuestra sociedad, con lúcida mordacidad. En este caso particular, el pilar de una familia se desmorona. Un sálvese quien pueda, que disuelve la solidaridad y la confianza. Aparecen la estafa y la utilización del otro. Todo esto hilvanado, a la vez, con un humor fino, audaz y por momentos cáustico", comenta Alfredo Martín.



Ficha técnico-artística:

Alfredo Martín


Duración: 90 minutos
Clasificaciones: Teatro, Adultos

ANDAMIO ´90
Paraná 660 (mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Reservas: 4373-5670
Web: http://www.andamio90.org
Entrada: $ 200,00 / $ 150,00 - Domingo - 20:00 hs - Hasta el 26/11/2017 

jueves, 12 de octubre de 2017

NINFAS, MÁS QUE MUJERES

UNA EXPERIENCIA
QUE INDAGA
EN NUESTRO
ACERVO MÍTICO  







ESCRIBE:
HÉCTOR ALVAREZ CASTILLO


Las ninfas, hijas de Zeus, seres unidos a la naturaleza, habitan en ella; llámese ríos, montañas, árboles o arroyos, la naturaleza es su ámbito sagrado. Están en el origen de los linajes patricios y de las ciudades. No son mujeres, pero las figuramos como tales, ellas pertenecen al Olimpo, su ascendencia es divina. Las figuramos como doncellas y hermosas, desnudas o semidesnudas. En ellas reside la fuerza y la energía de la naturaleza en un estado puro.

Consideramos que estas nociones están en la apuesta teatral que realiza Bianca Lerner, conjugando con destreza diversos lenguajes y géneros. Esta creación original une a la actuación distintas coreografías.
Presenciamos simetrías y asimetrías en los desplazamientos de las cinco integrantes de esta experiencia, quienes no abandonan jamás la escena. Estas mujeres, transformadas en ninfas por la magia del teatro, sólo cubiertas por tapados de pieles que nos refieren a una vida salvaje, se exhiben entregadas a los instintos pero también a la perplejidad de ser, de estar en la vida. Las vemos como seres en manada, al tiempo que despojadas de toda certeza.

La banda sonora siempre está presente. Sobre eso, más allá de la calidad del material musical, señalamos el abuso en el volumen que, por momentos, satura y afecta de tal manera al espectador que no permite apreciar lo que sucede, además de mortificar físicamente.

Ninfa es un espectáculo atractivo y equilibrado ante el riesgo que asume. Cada ninfa es una, pero todas son parte de esa noción mítica que hemos extraviado gracias a siglos de una racionalidad exasperante. Ellas, en alguna parte, nos preguntan, nos inquietan, sobre una visión de la realidad y de la existencia que hemos sepultado o que, sencillamente, aceptamos que sea sepultada.   



Sinopsis de Prensa:

El recorte de un paisaje particular, una configuración habitada por múltiples registros que, sin reducirse el uno al otro, generan un hábitat propicio para lo poético, para el tiempo animal; la pulsión que antecede a lo ya decifrado.
Un cruce entre lo animalesco y lo humano, el híbrido entre lo bello y lo salvaje. Cinco mujeres de este mundo y de otro a la vez, un estar primario que nos detiene y nos interpela. 
 
Sobre la obra:

Los tapados de piel de una abuela fallecida fabricados por su esposo peletero en un barrio del conurbano de Buenos Aires, son el disparador de este mundo onírico y bestial.
Luego de estar años guardados en el ropero, estos tapados se resignifican en el cuerpo de cinco mujeres que pierden su silueta para adentrarse en una fisicalidad entre animal y humana.
Ninfa nos propone el fragmento de un mundo particular, con sus criaturas, su corporalidad, su tiempo, sus sonidos, texturas y relaciones. 
A través de un tratamiento rítmico y un lenguaje que se mantiene híbrido y latente, Ninfa nos habla de lo civilizado y de lo salvaje, de lo bello y lo horrible, lo sexual, lo permitido, lo inhibido, lo incivilizado, lo pulsional.
Cinco mujeres que se sumergen en el proceso de mudar la piel en búsqueda de lo individual y de lo primario que luego resuena en lo grupal, en la manada. La puesta en escena de una femineidad dudosa, contrariada, rasposa, voraz. Nos recuestiona sobre la mujer en su límite sutil con lo animal, con ese impulso velado, con aquello que ha sido descartado.
La muerte yace por debajo, omnipresente sin discursarse, aunque sí empapando el paisaje de ese tiempo orgánico, espeso, deliberadamente lento que nos transporta a un universo poético de imágenes casi mitológicas y eminente belleza.

Funciones: jueves 21:00 hs. (hasta el 7 de diciembre)
Lugar
Teatro El Kafka (Lambaré 866, CABA)
Entradas: $180 | Desc. jubilados y estudiantes
Reservas: 4862-5439 | 
Alternativateatral
Duración: 50 min.


Ficha técnico-artística:


Dramaturgia: Bianca Lerner
Elenco: Natali Lisman, Pamela Melina Juri Dayan, Daniela Garcia, Fabiana Paisani y Marisol Moreira.
Asistencia coreográfica: Natali Lisman
Música original: Dylan Lerner
Grabación y sonido: Velozet Studio
Foto fija: Adan Jones
Video: Nítido
Diseño de luces y técnica: Javier Drucaroff
Escenografía: Rodrigo Gonzales Carrillo
Vestuario: Rodrigo Gonzales Carrillo & Pieles ROXY.
Prensa
Octavia Comunicación 
Producción: Daniela García
Asistente de dirección: Salomé Bazán Rochaix
Dirección: Bianca Lerner
Tutoría: Luis Cano
Colaboración artística: Rubén Szuchmacher y Andrea Servera.




domingo, 8 de octubre de 2017

Lucia di Lammermmor en el Teatro Empire

Gaetano Donizetti,
vivo en su música




Escribe: 
Alejo Guiomar
Alvarez Castillo


El sábado 30 de Septiembre, el Teatro Empire nos abrió las puertas para su última función de una de las más reconocidas Óperas del Compositor italiano Gaetano Donizetti.


Impecable como de costumbre, el Teatro posee una estética conservadora a la vez que atractiva. Las puertas abiertas media hora antes y el rápido acomodo de la amplia masa de espectadores nos permitieron disfrutar del espectáculo casi desde la hora pactada.
La escenografía fue tan sutil hasta el punto de resultar poco convincente. Unas telas que se iban tiñendo con el pasar de las escenas, junto a la voluntad del iluminador, y en algún que otro momento unas proyecciones sobre el fondo del escenario, nos dejaron la sensación de poco.
La obra –constituida por 3 actos– fue interrumpida por el breve intervalo al que ya nos tienen acostumbrados los teatros modernos. No es una Ópera de Wagner, no vamos a tener que atornillarnos al asiento por seis horas, pero tampoco es una ópera corta y se ve que hoy en día es una justificación válida para añadir a la partitura innumerables compases de silencio antes en este caso del 3er. Acto.

Presos de la temporalidad de la música y de cada vez más cortos lapsos de atención del espectador, una producción se ve obligada a interrumpirse antes de su resolución. Como si nos mostraran la mitad de un cuadro y nos dieran 15 minutos de descanso antes de pasar a la otra habitación y ver la parte restante.

Se vio a una Lucía (Paula Alba) fresca, enamorada, radiante, con mucho poder de interpretación y de actuación. Bella voz lírica con pinceladas que hicieron de los primeros momentos en escena (Regnava nel silenzio) una muy disfrutable experiencia. Amable con las siempre presentes coloraturas de las Sopranos de Donizetti, supo no dejarse llevar por la complejidad de su partitura y proponer siempre la expresividad y la dulzura de su personaje. Quizá, atrapada dentro de la delicada Lucía, no liberó su voz a grandes volúmenes en momentos en los que se necesitaba más presencia y poder vocal. Lograda con creces la interpretación de “In dolce suono”, el momento más intenso y complejo del personaje. Se llevó el merecido y cálido aplauso de un Teatro repleto.Interesante proyección y resolución del también complicado registro de escritura para los tenores de Donizetti, Germán Polón (Edgardo) se lució tanto con su firme aparición como en el inicio del Tercer acto con “Orrida è questa notte”. Se atrevió a los sobreagudos sin dubitativo alguno y, promediándolos, salió vencedor. Muy grata interpretación de Edgardo.




Enrico (Alfredo Martínez) tuvo sus momentos de lúcidez con un papel difícil en toda su extensión; se llevó el claro liderazgo en la primera escena y en momentos como en el dúo con Lucía se lo vio con confianza y presencia escénica. Buena caracterización del personaje.

Otro personaje que se llevó los aplausos de la gran mayoría fue Raimondo (Augusto Nureña Santi), barítono-bajo de exquisito color. El punto clave para su lograda interpretación fue la sincera y natural impostación de su voz. Soberbia perfomance, intervino en los momentos justos y de la mejor manera.

Tanto Alisa (Anahí Fernández Caballero), como Normanno (Ulises Hachén) y Arturo (Gustavo Oliva), tuvieron una bien recibida actuación, sin sobresaltos ni deslices visibles. Completaron una interesante producción y presentación en escena de la Ópera de Gaetano Donizetti.

Al disminuido Coro –sólo cinco cantantes– se lo vio tímido y desconcentrado en algunos pasajes. Les faltó confianza y proyección en algunas de sus intervenciones.

Para completar el desarrollo de los componentes de esta Ópera, no se puede dejar afuera a la Orquesta, liderada en esta ocasión por Facundo Sacco. A la par de momentos de brillantez y delicadeza, presenciamos varios infortunios músicales, como así otros de exagerada intensidad e intento de tomar protagonismo (al nivel de obstaculizar la comunicación del público con los solistas). En ocasiones nos costó digerir las risas y/o los diálogos que son frecuentes entre los instrumentos de cuerda; se debería tener más en cuenta que en el Teatro Empire la Orquesta está a la vista del público y se ve todo mínimo detalle. Cómo así la Orquesta está a la vista de todos, también el director, el cuál en varios momentos dejó “pagando” a los solistas con unos exagerados accelerando.

Buena presentación de una Ópera de gran dificultad como lo es Lucia di Lammermmor. Recomendado espectáculo.

Sinopsis de Prensa:

Lucia de Lamermoor, la aclamada tragedia de Donizetti, cuenta con dirección escénica de Patricia Palmer y dirección musical de Facundo Sacco. Sus intérpretes serán Paula Alba como 'Lucia', junto a Germán Polón, Alfredo Martinez, Augusto Nureña Santi y gran elenco.

Lucía de Lammermoor es un drama trágico en tres actos con música de Gaetano Donizetti y libreto en italiano de Salvatore Cammarano, basado en la novela The Bride of Lammermoor de Sir Walter Scott.
La acción transcurre en Escocia a finales del siglo XVI. Pero el centro de la historia de Lucia di Lammermoor es el ideal romántico, la unión imposible entre dos amantes, por causa de la mezquindad del hombre, la adversidad y el destino, sólo con la muerte podrán ver cumplido sus sentimientos. Lucía es el amor frustrado e imposible, la rivalidad entre las familias, la separación, el matrimonio forzado, parricidio, delirio, demencia, suicidio… en un crescendo de dramáticos acontecimientos que se desarrollan en una atmosfera febril.
Es una historia de poder que ve como protagonistas a hombres guerreros y violentos, es esa misma violencia masculina la que oprime y aplasta a la pobre Lucia. Toda la ópera puede ser considerada como un retrato musical de la frágil y apasionada protagonista femenina, en una sucesión de estados de ánimo a cual más conmovedor.




Ficha técnico-artística:

Cantantes:
Lucía – Paula Alba
Edgardo – Germán Polón
Enrico – Alfredo Martínez
Raimondo - Augusto Nureña Santi
Alisa – Anahí Fernández Caballero
Arturo – Gustavo Oliva
Normanno – Ulises Hachén
Espectro – Leandro de Souza

Coro:
Sopranos: Daniela Zabala – Emilce del Valle
Tenores: Felipe Llenera – Gabriel Volpe Guzmán
Barítonos: Francisco González – Miguel Saldaña

Asistentes de Dirección Escénica: Fernando Heinsius / Leandro Buzzi
Vestuario: Luis Vilches
Escenografía: Zacarías Gianni
Diseño Gráfico: Pablo Córdova 

Dirección Escénica – Patricia Palmer
Dirección Músical – Facundo Sacco
Web: http://www.facebook.com/operalucia/

Lucia di Lammermoor – Gaetano Donizetti

Teatro Empire

jueves, 5 de octubre de 2017

CONFESIONES EN 2 X 4

DONDE EL TANGO
ES FEMENINO
Y EL AMOR
SE CANTA Y SE BAILA






Escribe:
FERNANDO
GONZÁLEZ OUBIÑA


Hay espectáculos que se quedan en el corazón y lo acompañan a uno de regreso a casa por las veredas de esta Buenos Aires tan teatral, tan plena de imágenes que siguen remitiendo al tango. Confesiones en 2 x 4, (Qué me van a hablar de amor!) está destinado a ser de esos momentos teatrales que debemos atesorar, rara joya que sale de gira a encontrar espectadores por las rutas de nuestro país, motivo o razón para que todos aquellos que disfrutan del buen teatro estén atentos.

La pluma reconocible de Andrea Juliá, dramaturga y actriz multi-premiada -Ver http://arteenbaires.blogspot.com.ar/2017/09/magico-recorrido-dentro-del-alma-de_18.html-, alcanza en esta pieza una sólida madurez, porque desde su experiencia actoral ella sabe muy bien como ofrecer situaciones escritas como plataforma de creación, ya que eso es el texto teatral, un lugar en el que el actor hace pie para pegar el salto, y aquí sucede con dicha. El análisis del texto, si fuera menester formular una crítica literaria,  nos propone el recorrido sensible por un pasado idílico, donde elementos de la más elaborada modernidad, en términos de literatura dramática, tornan simbólicos los contenidos, mientras las acciones y planteo escénico nos remiten a una Buenos Aires en el filo de los años cuarenta, sin que esto sea explícito.

La obra conjuga monólogos de cada una de las tres protagonistas con secuencias de acciones muy ajustadamente coreografiadas. Los textos adquieren el ritmo de un vodevil que enlaza el tango cantado con la repetición de estos, que cada vez adquieren un nuevo y sorprendente sentido; las actrices transitan con idénticas palabras sensaciones muy diferentes. También hay momentos de relajada comicidad y otros donde se torna intensa la sensibilidad femenina. Ciertas acciones simbólicas, que ya constituirían una marca registrada de Juliá, siembran el escenario de recorridos no cotidianos y muy atractivos contrastes físicos, planteando siempre la búsqueda de un lenguaje novedoso y personal que potencia en todos los casos la teatralidad. Los personajes están muy bien delineados y una vasta gama de posibilidades interpretativas también se desprenden de esta dramaturgia que transita lo poético. Soñado edén teatral para estas artistas el contar con una autora-directora que enhebra palabras a medida, en los momentos justos y con las intensidades correctas.

En su desempeño como directora de su propia pieza Andrea Juliá decide recorridos y plantea espacios sólo con lo indispensable, tres sillas, un perchero y la radio, que sin embargo dejan claros los espacios. Se percibe la prolija economía como elemento disparador de conductas que definen el estar y el transitar por el espacio de las actrices. Juliá opta por un recurso riesgoso que es el stop, momento donde el actor congela el movimiento, y lo utiliza varias veces. La recurrencia de esta conducta no molesta ya que en los stop las actrices no están detenidas. Gran acierto, delgada sutileza.

Las tres mujeres componen partituras emocionales resueltas en actitudes distintas y complementarias, se trata de tres amigas que presencian diariamente las transmisiones radiales en vivo. En auditorios atestados de fanáticas del cantante de moda, todas pugnan por esa mirada, por ser distinguidas entre una multitud, cada una desea ser la elegida, aquella mujer especial que el astro convierta en su esposa, para esto se valdrán de femenina astucia y metralla de seducción y así lograr captar la atención de él, El Varón del Tango. Sus vidas adquieren sentido en ese instante mágico: el de la transmisión radiofónica, para luego desencadenar un océano de frustración si no logran ese contacto deseado, que de no existir se inventará y se imaginará. La masculina sonrisa más un guiño, las palabras casuales del cantante querrán decir otras cosas, se convocará así un universo tan frágil como el éter. Todas anhelan ese momento a solas, la atención exclusiva y la sonrisa de él, el idealizado, aunque sea por un segundo, tiempo que amplificarán en su ardiente imaginación, convirtiendo el relato de un instante tonto en épicos sucesos amorosos para que sus amigas mueran de envidia.


Cabe destacar el parejo nivel actoral de las tres intérpretes, todas tienen sus momentos de lucimiento y cada una es poseedora de alguna cualidad sobresaliente. En el caso de Lili Bucay, es una prolija ingenuidad y es un detalle no menor siendo la mayor del grupo, ya que esa conducta torna graciosos muchos de sus comentarios que son celebrados con las risas del público, luego la intensidad emocional de su monólogo da prueba de lo variado de su registro. Marina Pinus exhibe contrastes marcados que estimulan no sólo la acción dramática, sino las conductas de sus compañeras de escena, es una actriz con presencia escénica y un decir muy particular. Finalmente, Lorena Bernasconi completa el terceto con una elegancia muy presente en sus movimientos, seducción y belleza que traspasa la cuarta pared, dando a cada palabra su justa intensidad y entregándose a un recorrido de sensaciones que sabe transitar con sutileza. Todo suma en esta propuesta, vestuario, iluminación y coreografía sitúan y dan un gran marco a esta obra que es desde todo punto de vista una gran celebración de la teatralidad.



Sinopsis de Prensa:

Tres mujeres. Un amor. ¿El real? ¿El soñado? ¿El deseado? Nora, Susana y Aída aman a un hombre y en él al amor en sí mismo. Temen por la soledad, el abandono y la felicidad trunca pero alimentan la ilusión de que el hombre llegará a pesar de todo. Tres mujeres que a través del humor, la poesía y la música podrían ser una. O podrían ser todas las mujeres que aman. Y un hombre: Él. El varón del tango.



Ficha técnico-artística:

Clasificaciones: Musical, Teatro, Adultos