sábado, 19 de mayo de 2012

Todos saben que esto es ninguna parte


Obra y dirección de Leonardo Azamor


Escribe:
Héctor Alvarez Castillo


 
Intriga la propuesta de una comedia sobrenatural, como se define desde la propaganda “Todos saben que esto es ninguna parte”. Se sabe que el arte de hace reír es harto difícil. A eso debe agregarse la problemática de lo sobrenatural, no sólo sin los recursos a los que nos ha acostumbrado el cine, sino con la mínima escenografía posible. Entonces la defensa de esa calificación pasa a residir –por encima del texto– en la interpretación de los espectadores, según lo que la acción sugiere en algunos pasajes de la obra. En ninguna parte será el ámbito donde lo afectivo se revela esencial. Y la comedia allí se transforma, a la postre, en comedia romántica.



En nuestro análisis, el clímax de la obra se lo alcanza al promediar ésta. Y se destaca la plasticidad, las dotes coreográficas, de Belén Parrilla, Agustín Bobillo y Soledad Cagnoni. La capacidad de ellos es el punto más fuerte de la puesta, que se despliega en un escenario despojado: dos sillones enfrentados y un viejo tocadiscos, arrumbado en un rincón, junto a unos pocos LP, son los elementos que da la concepción escenográfica de la pieza.
Los veinte minutos finales son a todo ritmo, gracias a un flash de música disco de las décadas pasadas. El tema del encuentro con el otro, la pareja y la soledad, planean en cada situación, por extraña que ésta  se presente.
Leonardo Azamor ha tomado el reto de escribir, dirigir y actuar en “Todos saben que esto es ninguna parte”; una pretensión muy alta.


Duración: 75 minutos

Ficha técnico artística
 

lunes, 14 de mayo de 2012

Club de confesiones

Patricio Abadi y el Grupo Matambre


Un buen espectáculo para la noche del sábado




Escribe:
Héctor Alvarez Castillo


Esta obra reúne dos importantes vetas en la dramaturgia de Patricio Abadi: el monólogo y la remisión al psicoanálisis, y lo hace desde la parodia de un espacio público de confesiones, el club de confesiones. En este ámbito asistimos a momentos de humor, al tiempo que se sucede el buceo en situaciones traumáticas, expresadas en el discurso de cada uno de estos seres que se atreven a la catarsis compartida con los espectadores, merced a buenas interpretaciones y un texto que exhibe un esmerado trabajo de autor, algo poco común en estos días. 


La obra comienza con el moderador –que será el confesor final– realizando alusiones a Aristóteles y su poética, que nos introducen en el proceso de Peripecia - Anagnórisis – Catarsis. Y desde ahí se juega con la idea de teatro terapéutico, como de alguna manera se trasmite desde la concepción clásica, como de alguna manera es el arte no sólo para el artista, sino también para quien comparte –lector, espectador, oyente– la creación.
Cada confesión, cada monólogo, tendrá su cuota de gracia y de ridículo, hasta una dosis de humor negro, a la par de fracaso, de un fracaso que linda la tragedia. El momento crucial que es coyuntura vital para los personajes, es lo que ellos vienen a relatarnos. El ritmo de entrada y salida de cada uno de ellos, no da tregua, y gracias a la energía desplegada, somos confidentes activos que en nuestra imaginación recreamos el relato.


El Grupo Matambre –que ya había tenido su estreno años atrás, con otra obra– vuelve a la escena. La cita es los días sábados, a las 23 hs., en la sala La Clac; Avenida de Mayo 1156.


 Ficha técnica:
PATRICIO ABADI - Terapeuta ex policía
SERGIO BARATTUCCI - El habitué infiltrado
NATALIA FARANO - Sarita, la que estuvo con el duende -
JUNIOR LAREO - El psicólogo -
PIREN LARRIEU - La maestra devenida Nicole Kidman
ANA NIEVES VENTURA  - La camarera con el padre con morfina


FICHA TÉCNICA:
IDEA ORIGINAL: PATRICIO ABADI
MÚSICO EN VIVO: LUCAS CHEVASCO
ASISTENTE DE DIRECCIÓN: LIZ ACOSTA
DISEÑO GRÁFICO Y FOTOS: PABLO SCAVINO
VESTUARIO: ANA NIEVES VENTURA
ESCENOGRAFÍA: MARÍA LAURA MOURENZA
DISEÑO DE LUCES: SERGIO BARATTUCCI
OPERACIÓN TÉCNICA: CHARLIE
PRENSA: CLAUDIA MAC AULIFFE
PRODUCCIÓN: MATAMBRE
DRAMATURGIA Y DIRECCIÓN: PATRICIO ABADI


sábado, 12 de mayo de 2012

Ciclo de Cine en Sáenz Peña



Miércoles de cine club en el Bar No queda otra

Escribe: Héctor Alvarez Castillo


En este bar del barrio de Saénz Peña, en el partido de Tres de Febrero, se dan cada tanto milagros. Y en esta ocasión le toca al cine de autor y de calidad, en un ciclo abierto que comenzó un miércoles de abril y sigue, para nuestra alegría, convocando vecinos, visitantes y buenas obras del séptimo arte.



La selección y parte técnica está a cargo de Vanesa Cotugno, y la atención -como siempre- es muy buena, así como los precios para beber algo o cenar.

No se cobra entrada. Otro motivo para festejer.
La cita es los miércoles a partir de las 21: 30 hs. -hora en la que comienza el corto- y a las 22 hs. -para los que no hacen a tiempo- hora del inicio de la película.
La dirección: Av. América 595, Sáenz Peña







jueves, 10 de mayo de 2012

¿Qué, cómo?


Lo que fue escándalo es rutina o no hay escape al estado nación.
Escribe: Héctor Alvarez Castillo

La hermosa sala del teatro Regina / TSU ofrece desde abril la obra “¿Qué, cómo?” de Martín Seijo, al frente de la Compañía de Funciones Patrióticas (CDFP). Esta compañía está formada por un grupo de actores que se autodefine como un elenco estable, en un país por demás inestable. Y desde el año 2008 viene presentando distintos espectáculos que nos caracterizan como sociedad y estado, con directas alusiones a nuestra historia y presente.
Entendemos que éste es un momento oportuno para la aparición de obras que, como ésta comedia en clave política,  nos incitan a pensar junto a la invitación a la risa. Ante el furor de un estado populista, demagógico y hegemónico, el anarquismo aparece como necesidad para tomarse un respiro y profundizar en conceptos que, por su uso y mal uso, han sido banalizados y se alejan de su significado original.
Esta obra, según declara el programa que se entrega, le debe mucho al libro Cabezas de Tormenta, del filósofo Christian Ferrer, y, en especial, al siguiente texto (aquí en su versión adaptada para la obra), que en nuestra lectura, además de erudito, es de por sí divertido:

“En 1889, el anarquista Errico Malatesta abandona la Argentina, dejando atrás el combativo sindicato que había ayudado a organizar, el sindicato de panaderos. Muchas de las facturas que despachan las panaderías porteñas tienen su origen en Europa, pero aquí adquirieron formas singulares y apodos sugerentemente blasfemos. Cañones, bombas, vigilantes, bolas de fraile, suspiros de monja, sacramentos, facturas pensadas para mofarse del ejército, la policía y la Iglesia. El vínculo entre palabra y comida parece haber sido suturado con hilo de coser ideológico. Pero los porteños ya no reconocemos en los nombres de la repostería su retintín inquietante, pues rara vez pensamos el vínculo entre nombre y forma, entre palabra y cosa, menos aún la relación entre origen político-lingüístico y costumbre gastronómica. Las palabras suelen osificarse en el uso cotidiano, y lo que en un tiempo fue escándalo hoy es rutina. Por su parte, el anarquismo argentino (y mundial) ha quedado angostado a un mínimo caudal y su audibilidad política es muy escasa. Sin embargo, cada vez que mordemos una factura, el crujido de lo que en otros tiempos fue sarcasmo sedicioso popular rechina entre los dientes”.

En la obra “¿Qué, cómo?”, en consonancia con la añeja tradición anarquista, algunas facturas se denominarán Bigotón –que debido a los cambios en la estética macrista perdieron, trágicamente, actualidad– otras tendrán forma de K. Bien se declara, llegado el momento, que el peronismo es antropófago. Llegará el día en que se devore a sí mismo, (¡y ojalá que sea pronto! Tal deseo corre por mi cuenta).



La magia del teatro, donde se construye una realidad verosímil mediante elementos desde disparatados a absurdos, de giros sensibles y trágicos, a música y canciones, ahora suma otros recursos que comienzan a ser herramientas idóneas en manos hábiles. Esta tendencia halla en este trabajo una afortunada expresión. El recurso de una voz en off, que está siendo utilizado en las puestas actuales con bastante regularidad, ya como exigencia del texto mismo o como un elemento que otorga dinámica al relato, en “¿Qué, cómo?” tiene una incidencia especial. A este recurso se le suman otros venidos de distintos lenguajes y prácticas. En primer término, mencionamos la pantalla y la filmación.
Poco después de iniciada la obra, oímos una versión anarquista de nuestro himno patrio, con afortunadas variaciones realizadas sobre su letra, que sería interesante que algunas radios –entre tantos ritmos hipnóticos– divulgara. El detalle que no nos satisface es que, luego del este número, los tres personajes que forman una especie de troupe musical, quedan por demasiado tiempo a un margen de la acción dramática, pero compartiendo escenario. Apenas se percibe en ellos un deseo de participación, a través de gestos o juegos de mímica. Más allá de este detalle, percibo en producciones patrióticas la propuesta de que el espectador pase un momento agradable y reflexione, como al pasar, pero que reflexione.


El elenco está a la altura del reto, destacándose la labor de Ernesto Fontes y Guillermo Valdez, los corruptos inspectores, Paula Banfi, la jínglera, y Natalia Fernández Acquier, la infiel y traidora. La suficiencia y talento de esta actriz ya lo hemos reconocido en nuestra crítica a la obra “Almuerzo en casa de Ludwig W.” http://arteenbaires.blogspot.com.ar/2011/06/almuerzo-en-la-casa-de-ludwig-w.html


La próxima obra de la CDFP será “37º Congreso de Revisionismo Histórico Nacional”, a estrenarse en Fundación PROA el próximo 20 de junio, un homenaje en el futuro a Manuel Belgrano. Mientras podemos asistir a “¿Qué, cómo?”, los días lunes, a las 20.30 hs., en el teatro Regina / TSU; Av. Santa Fe 1235.

Ficha técnica: 
Actúan: Paula Banfi, Paolo Baseggio, Natalia Fernández Acquier, Ernesto Fontes, Daniel Miranda, Natalia Olabe y Guillermo Valdéz
Luces: Fernanda Balcells
Fotografía: Jorge Marino
Música: Alejandro Millán Pastori y Sebastián Pandolfelli
Prensa: Claudia Mac Auliffe
Dirección de video, realización y diseño: Paolo Baseggio
Actuación en video: María Abadi y Claudia Mac Auliffe
Producción: Natalia Fernández Acquier, Julieta Gibelli y Leandro Ibarra
Dramaturgia y dirección general: Martín Seijo 

domingo, 6 de mayo de 2012

Ostras frescas

Ostras frescas

Una obra de Luis Cano

Escribe: Héctor Alvarez Castillo

Desde el inicio de Ostras frescas, tenemos la impresión de haber sido trasladados en el tiempo y el espacio. El encuentro de dos conocidos, debido a un funeral que va a celebrarse, es la excusa para distintas reflexiones en apariencia banales, que van caracterizando a los protagonistas y desnudan vínculos sociales. La muerte del General Keller es un nuevo Godot que esta obra nos trae para acicatear nuestra reflexión no sólo acerca de la espera, sino y con mayor insistencia acerca del ser.

El absurdo conceptual nos ligan a un teatro que sigue vigente aún cuando se lo vea, actualmente, menos en la escena porteña de lo que supo estar presente. Y aquí debemos celebrar las medidas actuaciones de Dante Iemma y de Ariel Osiris, dándole vida con sus interpretaciones a dos seres distintos, que con sus diferencias equilibran un orden que se pretende simétrico.


Ostras frescas es una obra que solicita un público especial, alejado de facilismos y efectos especiales. Dejamos a un margen, en este breve análisis, si la obra justifica estéticamente la recurrencia –visita, podríamos denominarla– a Beckett y a una estructura teatral transitada. Si agrega o no agrega, y como tal se torna en extremo dependiente o innecesaria.

Buena dirección de un texto que conjuga profundos silencios, entre diálogo y diálogo. Esos elementos, y las intervenciones de la música original de Alejandro Catarino, dan el ritmo justo que solicita la pieza. A este trabajo de Dora Milea hay que agregarle su acertado diseño de luces.

La escenografía sencilla –dos grandes planchas pintadas: una, el césped, la otra, el cielo, y un pequeño banco de plaza– junto al vestuario, expresan una estética impecable, en franca alusión a Magritte. Por instantes, parecemos estar contemplando una obra de este artista francés. Hablando de otros artistas, es interesante la anécdota del entierro de Anton Chejov, que inspira a Luis Cano la escritura de Ostras frescas. Pero eso ya es otro capítulo.

Ficha Artístico/Técnica

Dramaturgia: Luis Cano

Bujarin, Dante Iemma

Maklalov, Ariel Osiris,

Voz en Off: Osmar Nuñez
Diseño de luces: Dora Milea
Realización de escenografía: Nadia Dotta, Dante Iemma
Música original: Alejandro Catarino
Fotografía: Ostras Frescas
Diseño gráfico: Luciano Crispi
Asesoramiento de iluminación: Leandra Rodríguez
Asesoramiento escenográfico y de vestuario: Alejandro Mateo
Asistente de producción y de dirección: Andrea Giglio
Prensa: Laura Castillo
Dirección: Dora Milea

Funciones: Sábados a las 19:00
Duración: 50'

Patio de actores
Lerma 568 - Ciudad de Buenos Aires
Tel.: 4772-9732
Entrada: $ 60,- / $ 40,-